ISBN: 9562473414Número de páginas: 231
Editorial: Planeta
Reseña: La Ambulancia, la Malanoche, la Cama de Piedra, la Dos Punto Cuatro, la Chamullo, el Poeta Mesana, el Astronauta, el Viejo Fioca, varios más; pero sobre todo la sin par Reina Isabel, la legendaria y emblemática prostituta pampina. Pocas veces una tal, variado y entrañable de personajes, dando vida a una historia jubilosa y trepidante, repleta de espíritu travieso y, sin embargo, inmensamente dramática. La Reina Isabel cantaba rancheras abre en forma espectacular una ventana a una temática hasta ahora no abordada por la narrativa nacional reciente, y penetra a través de ella como un ventarrón impetuoso y vivificante.
Lo releí hace poco, es un libro que me fascina, en especial por la forma en que el autor muestra ese desierto que tanto quiere. Esa forma de... contar un cuento sobre él y haciendo que en verdad se pueda ver ese lugar. Sentir el descontento de los hombres de las salitreras al cerrarse una a una. Escuchar a esa reina, bastante atípica por cierto, y poder ver a través de los ojos del poeta Mesana.
Me gusta igualmente la forma en que enlaza los personajes, y como hace a través de sus libros que se pueda ver diferentes puntos de vista de un mismo lugar.
El lenguaje es bastante coloquial, esta poblado de chilenismos, cuando cuenta como desaparecían las casas de la salitrera y remata con un "¡Cresta! no se veía ninguna hueá" no pude evitar reírme al pensar que este hombre escribe exactamente como habla el chileno medio, con esas expresiones típicas que, supongo, dificultarán a lectores de otros países lograr entender del todo el contenido del libro.
En cualquier caso, pese a esos problemas, recomiendo este libro, no me sorprende que haya obtenido con él el premio del consejo nacional, ni que lo haya llevado a consagrarse como novelista.

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